Hoy, reunidas en torno a la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, elevamos nuestro agradecimiento a Dios por los 50 años de Vida Consagrada Oblata de nuestras queridas hermanas Eva Carreño Bueno, Rosaura Gómez Pedraza y Bárbara Orejarena Plata.
Damos gracias por el don que ellas representan para nuestra Congregación y, por intercesión de María, pedimos que continúe acompañando su generoso “Sí” al Señor.
“Mi vida proclama la misericordia del Señor.”
Conscientes de la gracia de haber sido llamadas, reconocemos la fidelidad de Dios que ha iluminado, guiado y hecho posible este camino de entrega y servicio durante cinco décadas de seguimiento a Jesús Redentor.
Que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro continúe animándonos y fortaleciéndonos en este camino de fe y misión.
Hoy, la Familia Oblata y las familias de nuestras hermanas Eva, Rosaura y Bárbara celebran con gozo esta fecha tan especial. Nuestros corazones rebosan de júbilo y gratitud.
