Las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor celebramos con gratitud los 128 años de la Pascua de nuestra fundadora, Madre Antonia de la Misericordia, a la casa del Padre.
Madre Antonia fue una mujer profundamente evangélica, dotada de una gran sensibilidad ante el sufrimiento humano y de una fe hondamente encarnada en la misericordia de Dios. Su vida estuvo marcada por la compasión activa, la escucha atenta del clamor de las mujeres heridas y el firme deseo de ofrecerles caminos de dignidad, sanación y esperanza.
Entregó su vida al servicio de las mujeres en situación de prostitución, diseñando para ellas procesos de formación y aprendizaje inspirados en una pedagogía del amor y de la acogida. Les brindó herramientas concretas que les permitieran salir de situaciones de vulnerabilidad, teniendo siempre como meta la restitución de la dignidad y la promoción de la libertad interior de cada mujer.
Madre Antonia comprendió la vida consagrada como una oblación total, vivida desde la cercanía, la ternura y el compromiso concreto con las realidades más dolorosas de su tiempo. Su legado permanece vivo hoy en las comunidades oblatas presentes en 16 países del mundo, donde cada Oblata continúa anunciando, con gestos y palabras, que la misericordia tiene rostro femenino y redentor.
