Hoy damos gracias a Dios por la vida, la fuerza y la dignidad de cada mujer. Como Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor renovamos nuestro compromiso de caminar junto a las mujeres, acompañando sus procesos y sembrando esperanza, justicia y nuevas oportunidades de vida.
Creemos en la fuerza de la solidaridad entre mujeres y en la fe que nos sostiene.
“Si Dios está con nosotras, ¿quién nos hará temblar?”
Madre Antonia
